“Lâcher-prise” significa en francés dejar de querer controlarlo todo y aceptar lo que venga. Es alejarnos de lo que nos hace daño, nos atormenta y nos impide avanzar. Podríamos traducirlo algo así como «dejar ir». Algo que a veces no sabemos muy bien cómo o cuándo hacer. Hoy nuestra coach Joelle nos da algunas claves para hacer esta tarea de forma más sencilla.